
Este sábado un fui a las tres torres con un grupo bastante numeroso de personas, unas ochenta aproximadamente, de verdad nunca había caminado con tanta gente.
Desde el inicio estuvo lloviendo, aunque eso no amendrento a la ente, aunque significó un problema al regreso, pues lo que comúnmente es un río no muy caudaloso ni profundo, se convirtió en un obstáculo difícil de sortear.
La caminata hasta nuestra meta tomo unas tres horas y transcurrió por pendientes bastante pronunciadas, que además estaban resbalosas por el agua que por ellas ocurría.

El regreso no fue muy complicado, hasta el punto en que llegamos al río. para poder vadearlo debimos caminar unos quinientos metros río abajo hasta un punto en donde la corriente era más suave, yo lo cruce sólo, con la ayuda de los bastones que tenía.
Al llegar a la otra orilla estaban unos amigos montañistas que habían cursado un minuto antes, buscaron una cuerda la atamos a un árbol y el otro extremo se lo dimos a la gente que estaba en el otro lado.
Poco a poco fuimos ayudando a las personas a causar, que en su mayoría eran mujeres, cuando los últimos hubieron cursado sentí un gran alivio.
Todo se puede resumir en tres palabras: toda una aventura.










Pingback: Bitacoras.com