Desde hace un tiempo he estado analizando la posibilidad de iniciar una empresa por mi cuenta, se lo he planteado a varios compañeros y la repuestas que me dan son del tipo:
-Me gustaría pero para eso hay que tener experiencia.
-Para eso uno debe tener un postgrado
-Gracias, pero estoy metiendo papeles en X empresa y tengo una palanca.
Algunos hasta me han dicho: móntala tu si te va bien me llamas y me das trabajo.
En todas estas respuestas (y en muchas que me han dado y que no nombro aquí) lo que puedo observar es el temor a iniciar algo por cuenta propia, creo que esto debe ser algo cultural, pues desde que comenzamos a estudiar nuestros padres nos dicen “estudie y sea ingeniero (por decir algo) para que consiga un trabajo en PDVSA (o cualquier otra empresa similar)” nunca nos dicen: “estudia y aprende mucho, para que cuando te gradúes puedas aplicar tus conocimientos y comenzar tu propia empresa”.
Esos consejos que nos daban nuestros padres me parecen bien por un lado, pues pueden servir para motivar, pero por otro lado me parecen que tienden a crear una mentalidad limitada a depender de otra persona, esto no es nuevo en nuestra idiosincrasia pues el Venezolano se ha acostumbrado a que el estado le de todo; nuestra cultura no es una cultura que premie al emprendedor, más bien al contrario, quién es emprendedor y le va bien es porque seguro tiene un chanchullo montado por ahí y no porque se esforzó mucho para obtener y alcanzar sus metas.
Esta experiencia ha sido para mi poco menos que un choque cultural (a pesar de haber nacido y criado aquí) pues desde pequeño ó más bien de adolescente, crecí leyendo, investigando y aprendiendo sobre personas que han sido exitosos y que partieron desde cero y fundaron sus propias empresas, ente ellas puedo citar a: Esteve Jobs, los creadores de yahoo, los de google, Jeff Besos y un largo etc. Claro está que la mayoría de ellos están en el área de las I.T. y que los negocios en dicha área tienen un crecimiento más acelerado que el de otras áreas, pero igual no dejan de ser modelos de inspiración (al menos no en mi caso).
Como ya lo dije antes a la mayoría de la gente (en mi caso particular a mis compañeros) les da temor comenzar un negocio propio (sea este cual sea y del tamaño que sea) y parte de ese temor se comprende, pues la gente teme perder lo poco o mucho que pueda tener, pero en el caso de profesionales jóvenes recién graduados ese temor no es muy comprensible (repito desde mi punto de vista) pues bajo estas condiciones es bien poco, por no decir nada, lo que pueda perder, salvo el dinero que gaste registrando la empresa y demás papeleo.
Claro yo comprendo que muchos prefieran la comodidad y seguridad que te da un deposito en tu cuenta cada 15 días (a mi también me gusta eso) pero si me dan a escoger las dos opciones muy probablemente escoja la de montar mi propio negocio, Ojo! No niego de plano a otra opción; hasta ahora me he estado moviendo tomando en consideración ambas, porque como reza el refrán: Las oportunidades las pintan clavas, y yo no pienso perder ninguna oportunidad por mínima que esta sea.